PRINCIPIOS INSTITUCIONALES

Sabiduría, Ciencia, Fortaleza, Poder, Verdad, Paz, Excelencia, Disciplina, Dignidad y Libertad

La educación del Instituto Cristo Rey entra en la línea de la Formación Evangelizadora; es decir, tiene una visión y una concepción Cristiana del mundo, del hombre y de la historia. Todo en él está buscando humanizar y personalizar para crear un ambiente donde pueda ser revelada y escuchada la Buena Nueva, para hacernos capaz de participar en el anuncio gozoso del Evangelio y en la extensión del Reino de Dios. La misión del Instituto es formar estudiantes para quienes el máximo valor y principio es la DIGNIDAD de su SER y su destino el SERVICIO; aprendiendo aquí a ser, a aprender, a vivir y a convivir para que puedan ser dignos habitantes de la Tierra, ciudadanos del mundo e integradores de vida en búsqueda constante por la PAZ y la armonía mundial.

No estamos clausurados en nuestro ser, somos ante todo una tensión por traspasar nuestras fronteras; estamos permanentemente buscando la EXCELENCIA en nuestro ser y quehacer; sentimos en nosotros el "ser más" y esto nos convierte en buscadores de otros mundos; sentimos una necesidad permanente de solicitar y ser solicitados. Somos personas sociables en una forma dialéctica, que nos lleva del ser a los demás y de los demás a nuestra indivisible personalidad; en otras palabras, nuestro ser es por naturaleza un ser comunitario en Servicio.

De ahí que la formación para la LIBERTAD en la responsabilidad, entendida ésta como la capacidad del ser para vivir integral, leal y totalmente la propia realidad, redescubriéndola constantemente y escapando del embrollo de las cosas que lo codifican y de las estructuras que reducen la propia dimensión. La LIBERTAD en la responsabilidad es de esta manera, un acto existencial que devuelve al hombre su autonomía original y le impide comprometerse a costa de la abdicación personal. Formamos personas libres y responsables para servir.

La formación para el cambio nos compromete a una permanente actitud de progreso, de movilidad, de dinamismo y auténtica creatividad. Prepararse para el cambio es estar siempre dispuesto a tener una presencia activa frente al mundo, es ser siempre más, es superarse a sí mismo, es tener la SABIDURÍA para discernir en el tiempo y en el espacio nuestro quehacer con la FORTALEZA que exige el Joven ICRI.

La trascendencia permite descubrir que, más allá de la humanización y de la personalización hay un fin último que trasciende la finitud y la temporalidad, acercando a la sumaVERDAD y al sumo bien, mediante el desarrollo de valores humano-cristianos que nos comprometen en el devenir histórico con la búsqueda MANUAL DE CALIDAD INSTITUTO CRISTO REY A-IN-MC01 19 permanente de la síntesis entre fe, cultura y vida; esto implica coherencia y DISCIPLINA de vida entre lo que vivimos, celebramos, confesamos y profesamos como Cristianos.


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